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Descripción

Son unos probióticos de laboratorios Nutergia formulados específicamente para cuidar la microbiota vaginal y urinaria. Son muy útiles en casos de infecciones recurrentes, alteraciones del flujo o molestias íntimas como picor y escozor.

Entre sus múltiples indicaciones destacan las siguientes:

Restablece el equilibrio de la flora vaginal y ayuda a prevenir molestias recurrentes

Refuerza las defensas locales frente a cistitis, candidiasis y vaginosis

Alivia el malestar, el picor y la irritación en la zona íntima

No se han descrito efectos secundarios asociados al uso de este producto.

Modo de empleo

Se recomienda tomar de 2 a 4 cápsulas al día

Ingredientes

Almidón de patata.

Complejo protector: fructo-oligosacáridos (FOS) y vitamina C.

Lactobacillus plantarum LMG P-21021, Lactobacillus rhamnosus GG ATCC 53103, Bifidobacterium longum DSM 16603, Lactobacillus acidophilus DSM 21717 Bifidobacterium bifidum DSM 22892.

Estearato de magnesio vegetal. 

Consejo Olaiz

Para que nuestro cuerpo sea capaz de defenderse, es necesario que tanto la Microbiota vaginal como la intestinal estén en estado de eubiosis (en equilibrio). Las paredes vaginales, están pobladas por una población específica de bacterias que nos protegen de los agresores patógenos. En estado de equilibrio, la microbiota vaginal está compuesta principalmente de un tipo de lactobacilos, también conocidos como “lactobacilos de Döderlein”. Estos son los principales responsables de la acidez vaginal (entre 3,5 y 4,5). El de la vulva es ligeramente más alto (por encima de 5). Dentro de la microbiota bacteriana vaginal también hay Bifidobacterias que, junto con los lactobacilos, mantienen la homeostasis vaginal y a los microorganismos oportunistas a raya (como Candida albicans, Gardnerella vaginalis ..)

Determinados comportamientos, como la ingesta excesiva de fármacos, azúcares y carbohidratos simples, períodos de gran estrés, provocan el debilitamiento de las defensas, y permiten que los microorganismos oportunistas puedan aumentar en el intestino y en las mucosas. Esto produce un estado de disbiosis, que favorece la aparición de infecciones vaginales (vaginosis bacteriana, cándidas, parásitos...). los principales factores suelen ser: Estrés, alimentación, cremas antibióticas, irrigaciones vaginales agresivas, espermicidas, anticonceptivos intrauterinos (DIU), relaciones sexuales sin protección (principal causa de infección).

La medicina tradicional utiliza antibióticos o antifúngicos (orales o tópicos) que no siempre solucionan el problema y además desencadenan recaídas. Ademas al no diferenciar la flora beneficiosa de la patógena puede alterar la flora beneficiosa generando recaídas, infecciones (p.ej. hongos por tomar antibióticos) e incluso resistencias. Por ejemplo muchas veces se dan antimicóticos tópicos ignorando que el reservorio principal de los hongos muchas veces es el intestino, y solucionando solo una zona sin realmente ir al origen. Esto puede arrastrar a las mujeres a un círculo vicioso que puede durar hasta años, disminuyendo su calidad de vida, estado de ánimo y energía que a su vez intensifican el estado de estrés crónico, generando así más problemas.

Es imprescindible actuar desde las primeras señales con un protocolo de tratamiento generalizado que trate el problema teniendo en cuenta todos los aspectos relacionados, procurando siempre intentar ir al origen del problema. Reforzar las defensas y restablecer el equilibrio de la microbiota tanto intestinal como la vaginal.

Lactibiane Cnd 10M actúa regenerando la flora intestinal y vaginal para ayudar a re-equilibrar el entorno para obtener de nuevo un estado de equilibrio.

Nuestra flora intestinal suele estar en equilibrio entre la flora "buena" y "mala" y se mantiene así hasta que por diferentes factores (estrés, medicación, mala alimentación...) hay un desequilibrio. Las bacterias y hongos tanto intestinales como vaginales compiten por espacio, por lo que, en los casos que la flora protectora se vea reducida, las cándidas (u otros patógenos) crecen más fácilmente ocasionando así los molestos síntomas de las candidiasis. Por eso, siempre es importante además de reducir la flora patógena incrementar la flora protectora (generalmente lactobacilos y bifidobacterias) aportando probióticos de buena calidad.

También será importante cambiar la comida que ingerimos, reduciendo en gran cantidad los carbohidratos simples y los azúcares, ya que de esta manera eliminaremos la dieta favorita de las cándidas.


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Nuestra experta
Uxoa Olaizola de Diego
Licenciada en Farmacia. Nº de colegiado: 900.
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