
Son unos probióticos de laboratorios Nutergia diseñados para mantener el equilibrio digestivo y cuidar el bienestar intestinal en el día a día. Son muy útiles en casos de hinchazón, digestiones pesadas, gases o irregularidad en el tránsito.
Alivia las molestias intestinales frecuentes como vientre hinchado, retortijones o gases
Ayuda a regular el tránsito intestinal, tanto en periodos de lentitud como de deposiciones blandas
Restablece y protege la flora intestinal frente a irritaciones o desajustes diarios
No se han descrito efectos secundarios asociados al uso de este producto.
De 2 a 4 cápsulas al día fuera de las comidas, preferentemente por la mañana.
Almidón de patata, Fructo-oligosacáridos, Lactobacillus y bifidobacterias liofilizadas, Estearato de magnesio vegetal, Vitamina C, Gelatina de pescado.
No olvidemos nunca que la alimentación es uno de los bloques indispensables para nuestra salud óptima. Haz que tu alimento sea tu medicina natural , come alimentos "reales" y ricos en fibra. Añade a tu dieta, fruta y verdura fresca, semillas oleaginosas, legumbres, pescados, agua, infusiones... y reduce la leche y los lácteos en exceso, la carne roja y derivados, azucares y carbohidratos refinados, ultraprocesados, el alcohol...
En la farmacia Olaiz somos partidarios de tomar probióticos en momentos puntuales necesarios porque son muy útiles en casos como, toma de antibióticos, diarreas, estreñimiento, alergias, dermatitis… Pero pensamos que no hay que tomarlos de manera crónica sin supervisión de un profesional sanitario. Creemos mas conveniente actuar en nuestra propia microbiota reforzándola a base de alimentación y suplementos ricos en fibra.
Nuestra microbiota intestinal es un complejo ecosistema que se encargan en varios niveles den el cuerpo humano:
Nutrición: su actividad metabólica es esencial para absorber gran parte de nutrientes que en la naturaleza se encuentran de forma inactiva (los microorganismos intestinales son capaces de activar moléculas)
Protección: la flora impide la implantación y crecimiento de bacterias patógenas, evitando asi infecciones o sobrecolonizaciones)
Inmunológica: Cada vez existen mas evidencias de como una flora intestinal en equilibrio es muy importante para la homeostasis fisiológica y un buen estado de salud. Desde que nacemos, una sana microbiota intestinal sintetiza y metaboliza vitaminas y ácidos grasos de cadena corta que son fundamentales para el desarrollo, mantenimiento y la modulación del sistema inmunitario. Fortalecen el sistema inmunológico para hacer frente a diferentes patógenos ya sean bacterias, virus, hongos o parásitos.
Por su importancia para la salud, una alteración determinada de la estructura de las comunidades microbianas pueden generar un proceso conocido como “disbiosis”, que está relacionada principalmente con varios problemas y patologías crónicas de base inflamatoria, como la enfermedad inflamatoria del intestino, desórdenes inmunitarios y metabólicos (obesidad o diabetes tipo 2) e incluso intervenir en los procesos de autismo y Parkinson. Un estado de “disbiosis” está caracterizado por la pérdida de biodiversidad, que se traduce tanto en alteración o en falta de funciones específicas, como en sobrecrecimiento de poblaciones microbianas indeseables o directamente patógenas.
La disbiosis intestinal puede ser la base para la aparición de problemas intestinales (síndrome del intestino irritable, diverticulitis, candidiasis intestinal, disfunciones metabólicas, estreñimiento y hemorroides) como extraintestinales (dermatitis, psoriasis, acné, cistitis, cándida vaginal, dolor de cabeza, cansancio e irritabilidad, estados de ansiedad y desánimo).
Por todo esto, es muy importante tener un correcto ecosistema en la microbiota. Podemos intervenir de dos maneras:
Disponemos esencialmente de 2 instrumentos: Probióticos (microorganismos vivos cuya integración en la dieta aportan beneficios para la salud) y prebióticos (sustancias alimentarias indigeribles (fibras) que una vez que han sido fermentadas por la microbiota, son capaces de modular el crecimiento o la actividad de los microorganismos, aportando beneficios al huésped en términos de salud).
Por eso integrar estos dos elementos es esencial para sostener de forma eficaz nuestro bienestar: permite tratar diferentes problemas de salud pero sobre todo es indispensable para ayudar a prevenirlas.
Ander Ostolaiz Txoperena (Farmacéutico Colegiado:2248)
