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Cómo aliviar una contractura

La contractura es una contracción continua e involuntaria del músculo que va a mantener al músculo en una continua tensión. Se trata de una lesión poco grave pero molesta, por eso os explicaremos cómo aliviarla.

Cómo aliviar una contractura


Qué es una contractura

La contractura es una contracción continua e involuntaria del músculo que va a mantener al músculo en una continua tensión. Se trata de una lesión poco grave pero molesta, que puede empeorar si no se trata debidamente. Si se retrasa excesivamente puede ser muy complicado recuperar el rango de movimiento normal.

Hay que tener claro que una contractura no es una inflamación. Aunque en un futuro pueda derivar en una inflamación en principio no lo es.


Síntomas contractura

Normalmente el músculo se contrae y se distiende pero a veces ese musculo no llega a relajarse y se mantiene duro e hinchado. Los síntomas son un abultamiento de la región al tacto, también llamado “nudo”.

Los síntomas más habituales son el dolor y la limitación del movimiento.


Aliviar una contractura

  • El calor local va a ser un buen relajante muscular
  • También tenemos relajantes musculares de origen natural, de aplicación tópica en sprays y cremas.  Merece una mención especial el aceite de magnesio, que es de absorción inmediata.
  • Si las contracturas permanecen en el tiempo tendremos que suplementar nuestra dieta con magnesio vía oral.
  • Si además estas contracturas pinzan un nervio tendremos que reforzar la vaina del nervio tomando ácidos grasos por ejemplo procedentes del aceite de cáñamo y vitaminas del grupo B.


Causa de contracturas

  • Frío: Ante el frío ambiental o muscular, si no se realiza un calentamiento adecuado puede generar una contractura.
  • Sobreesfuerzo: Si exigimos una intensidad repentina o durante un tiempo prolongado sin descanso se puede producir la lesión. También en casos de posturas inadecuadas durante un tiempo prolongado. Las personas sedentarias son más propensas a sufrir una contractura debido a que el músculo no está preparado, al igual que los deportistas si no se preparan adecuadamente.
  • Estrés emocional: Debido a la tensión acumulada.
  • Gesto involuntario: Desde un estornudo fuerte hasta una caída.
  • Deshidratación: La falta de agua u otros componentes como el Mg, K o glucosa aumentan las probabilidades de sufrir una contractura, ya que son elementos importantes para el correcto funcionamiento de los músculos.
  • Edad avanzada: Las personas mayores pierden elasticidad y son más propensas a esta clase de lesiones.Esto va a provocar dolor, rigidez y puede limitar nuestros movimientos.

Pero la principal causa de las contracturas crónicas es el estrés. Para ello tendremos que conseguir una buena relajación muscular a través de un sueño profundo y reparador. 


Información original basada en el conocimiento y experiencia real en la Farmacia

Jaime Sanza Olaizola, Farmacéutico real de farmacia Olaizola en San Sebastián.